Más de 9 mil niños siguen en sus casas por daños del terremoto en jardines infantiles


 JUNJI e Integra trabajan para que, a más tardar el próximo 26 de abril, las familias tengan alguna alternativa donde enviar a sus hijos.

 

 

El terremoto del 27 de febrero dejó con daños estructurales al jardín infantil Javiera Carrera de Cabrero, que sólo tenía tres años de antigüedad. Sin embargo, los preescolares que asistían a él son atendidos ahora en tres sedes sociales de la comuna.

Este tipo de medidas refleja el trabajo de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) y de la Fundación Integra, para mantener la atención de los pequeños, pese al sismo.
Sin embargo, aún quedan 9.350 pequeños que siguen sin atención debido a que sus jardines quedaron dañados.

Cobertura

En el caso de JUNJI, la entidad trabaja con jardines en tres modalidades: lugares de administración directa, programas alternativos donde los niños son atendidos en sedes comunitarias y transferencia de fondos a jardines dependientes de municipalidades. Sólo entre las regiones de Valparaíso y La Araucanía la entidad atiende, en las tres categorías, a 104 mil menores.

De los tres tipos de recintos, 192 se encuentran actualmente en proceso de reparación o tuvieron pérdida total. “Estos jardines atienden del orden de siete mil niños”, sostuvo Mauricio Caramori, encargado de cobertura de la entidad.

La idea es que al 26 de abril todas las familias que quieran enviar a sus niños al jardín puedan hacerlo, aunque no sea al mismo recinto al que acudían antes del terremoto.

En el caso de Fundación Integra, de los 47.350 menores que atienden en las zonas afectadas, 45 mil ya van a jardines.

El director ejecutivo de la entidad, Sergio Domínguez, explicó que para paliar los daños que sufrieron 56 jardines -a dos, incluso, se los llevó el maremoto-, instalaron dos unidades de campaña con carpas militares, además de utilizar infraestructura social. “A nivel nacional atendemos a 72 mil niños y fracción, hoy en día nos falta atender a 2.350 niños, y estamos trabajando 14 horas diarias para que esto sea cero a la brevedad”, dijo Domínguez.

Adicionalmente, la entidad amplió el horario del Fono Infancia (800 200 181) para atender consultas de apoderados sobre el estado de los niños. A partir de los llamados constataron que las principales consecuencias del sismo en los menores son el miedo, el apego excesivo y alteraciones del sueño.

El subsecretario de Educación, Fernando Rojas, explicó que están realizando un catastro más fino para determinar la cantidad completa de jardines infantiles severamente dañados. “Estamos viendo prioridades de recursos y, en algunos casos, pidiendo apoyo al sector privado”, aseguró la autoridad.