Junji entrega recomendaciones para apoyar a niños y niñas en casos de desastres naturales


Si usted como mamá o papá necesita apoyo para acompañar a sus hijos e hijas a sobreponerse a esta situación, la Fundación Integra pone a su disposición el servicio gratuito FONOINFANCIA: 800 200 818, que atiende de lunes a viernes de 9:00 a 17:30 horas.

El terremoto y maremoto que ha ocurrido recientemente en nuestro país, ha afectado el curso normal de las cosas. Las rutinas cotidianas han cambiado. La sensación de seguridad con la que vivimos habitualmente, de pronto la perdimos.

Es necesario tener en cuenta que estos cambios afectan la vida de todos. De los adultos y también de niños y niñas. Las diferencias podremos verlas en la manera de expresar las emociones frente a la catástrofe y de reaccionar frente a ella.

Sin embargo, es importante recordar que aunque este desastre natural nos impacte con fuerza, los adultos a cargo del cuidado de niños y niñas podemos hacer mucho para protegerlos y proporcionarles la sensación de seguridad que han perdido.
 
¿Qué debemos saber los adultos para ayudar a niños y niñas?

Los desastres naturales, como un terremoto, son situaciones que ocurren de manera inesperada, alteran nuestra vida y sobrepasan nuestra capacidad habitual para enfrentar los problemas.

Estas situaciones pueden ser vividas como una crisis, que provocan confusión, desorganización y nos desorientan para saber cómo actuar.

Es muy importante recordar que en situación de crisis hay reacciones que son completamente normales y esperables: rabia, dolor, impotencia. Inclusive el miedo es una señal de alerta. Es la señal que tenemos para protegernos y proteger a otros, para alejarnos del peligro, y sobretodo para pedir ayuda.

No debemos olvidar que para proteger a niños y niñas es vital recuperar de a poco la tranquilidad y la esperanza para poder resolver con calma las dificultades.

En la medida que compartamos, hablemos de lo ocurrido y apoyemos a otros, estaremos más preparados para devolver la confianza a niños y niñas.

¿Qué le esta pasando a los niños y niñas?

Ellos sienten que están en peligro.

Ellos sienten que pueden quedar solitos.

Ellos sienten que los adultos los ignoran porque tienen otros problemas.

Ellos sienten que su mundo cambió y no saben cuál es el nuevo mundo.

Ellos sienten una tremenda necesidad de apoyo y compañía.

¿Cómo reaccionarán nuestros hijos después del terremoto?

Es normal que, por un tiempo, su niña o niño:

Esté extremadamente apegado a su mamá, papá o adultos cercanos.

Esté más llorón o gritón que siempre o esté más silencioso y retraído.

No quiera ir al jardín.

Tenga temor a estar solo, miedo a los extraños, a los animales o a situaciones que no ha temido antes como a la noche y la oscuridad.

Se haga pipí o incluso caca en la cama o en la ropa.

Disminuya o aumenten su apetito.

Estas reacciones pueden aparecer inmediatamente después del desastre o después de varios días o semanas.
Los síntomas irán desapareciendo de a poco en la mayoría de los casos

¿Qué podemos hacer los adultos para ayudar a los niños?

Superamos el miedo y la pena diciendo lo que nos pasa y sentimos:

Anime a sus hijos a que hablen.

Permita que hagan todas las preguntas que quieran.

Escuche lo que están diciendo.

Trate que hablen de sus mascotas, los juguetes, la casa, su cama y otras cosas que puedan haber perdido en el temblor.

Hable con sus hijos sobre lo sucedido, acerca de sus sentimientos.

Con harta caricia y abrazo nos sentimos más seguros:

Tranquilice a sus hijos con palabras y trate de que estén cómodos.

Constantemente abrace y acaricie a los niños porque ellos se sienten inseguros.

Tenga paciencia de sus berrinches y de que quieran andar siempre pegados a usted.

Reemplacemos el miedo por buenos recuerdos

Los niños pueden sumar buenos recuerdos al miedo y la pena.

Trate de mantener las actividades y recuperar cosas que hacen feliz a su hijo o hija.

Conectémonos con la alegría y la esperanza:

Es bueno que los niños vuelvan a sus rutinas como ir al jardín lo antes posible.

Es bueno que los niños participen en la reconstrucción y orden de lo dañado.

Es bueno que los niños sientan que saben que hacer.
 
En Chile los temblores y terremotos son frecuentes y naturales:

Explique lo sucedido con calma y firmeza, diciendo a sus hijos lo que sabe del desastre.

Trate de evitar que los niños vean situaciones de descontrol o pánico en adultos.

Dígales siempre que es muy normal tener miedo en un temblor.

Muéstreles siempre que gritar o correr no sirve y es peligroso.

Si usted como mamá o papá necesita apoyo para acompañar a sus hijos e hijas a sobreponerse a esta situación, la Fundación Integra pone a su disposición el servicio gratuito de FONOINFANCIA: 800 200 818, que atiende de lunes a viernes de 9:00 a 17:30 horas.